Buen cuidado

Escrito por florafauna507 15-03-2018 en Cuidado. Comentarios (0)
1 Elige la ubicación correcta. Aunque tengas la mesa auxiliar perfecta o un mostrador para tu planta de interior, es posible que necesites reorganizar las cosas un poco dependiendo de las necesidades individuales de cada planta. Encuentra un lugar con buena luz, lejos de una salida de calefacción, aire acondicionado, radiadores y televisores. No coloques la planta entre una cortina y una ventana, ya que dificultará la regulación de la temperatura.
Las ventanas orientadas hacia el sur proporcionan la mayor cantidad de luz en el hemisferio norte, mientras que las orientadas hacia el norte brindan la mayor sombra. Cambia estas recomendaciones si vives en el hemisferio sur. Asimismo, ten en cuenta que las ventanas orientadas hacia el este u oeste proporcionan una luz solar moderadas en todas las regiones.
No coloques la planta en un lugar donde pueda caerse fácilmente, ya sea a causa de los niños o de los animales domésticos.
2 Proporciónale la cantidad correcta de agua. El agua suele ser la razón principal de la muerte de una planta, ya sea que tenga demasiada o que le haga falta. Asegúrate de que tu planta reciba mucha humedad, dependiendo de su tipo. En la mayoría de los casos, deberás asegurarte de que la tierra del envase de tus plantas esté húmeda en todo momento, pero no empapada. El suelo nunca debe estar tan seco como para desmoronarse.
Algunas plantas, como las suculentas y los cactus, requieren riegos poco frecuentes cada pocas semanas.
En los meses de invierno, cuando el aire esté más seco, rocía las plantas con una botella en aerosol o usa un humidificador para proporcionarles humedad extra sin que las raíces se enloden en el suelo húmedo

3 Mantén a las plantas libres de plagas y polvo. Con el tiempo, pueden llegar a enfermarse o tener una apariencia pobre como resultado de la acumulación de polvo y las infecciones de plagas de insectos. Puedes prevenir los problemas de salud de tus plantas al limpiarlas con un paño suave y un jabón insecticida orgánico cada pocos meses. Si notas que tus plantas lucen polvorientas y medio marchitas, cuídalas más y límpialas con mayor frecuencia. Trasládalas a una nueva ubicación si es necesario.

  • No utilices un plumero para limpiar las plantas, ya que puedes transferir plagas bacterianas de un lugar a otro, así como infectar también a tus plantas.
4 Fertiliza las plantas si es necesario. En ocasiones, es útil fertilizar las plantas en macetas. Puedes comprar fertilizantes solubles en agua para mezclarlos con el agua de riego y aplicarlos a tus plantas. Por su parte, los fertilizantes de liberación gradual te dan un menor control, pero solo es necesario aplicarlos una o dos veces durante la temporada de crecimiento.
  • El tipo de fertilizante que escojas dependerá de la especie de planta y de su etapa de crecimiento.
5 Asegúrate de que tus plantas reciban la alimentación adecuada. Si tus plantas parecen un poco monótonas, significa que no están recibiendo los nutrientes necesarios de la tierra. Visita un semillero de tu localidad y ve qué alimentos o fertilizantes para plantas son de utilidad en tu jardín. Puedes agregar estiércol de aves o composta en el suelo como una forma natural de proporcionar nutrientes para tus plantas.
  • Si no sabes a ciencia cierta la calidad del suelo, toma una muestra y llévala a un laboratorio para su análisis. También puedes comprar un kit de prueba de suelo y hacer el análisis por tu cuenta.